El pasado lunes, 20 de julio, David Cifaldi y dos amigos estaban a punto de cumplir uno de sus sueños: escalar la montaña más alta de Montana. Sin embargo, cuando la cima estaba muy cerca, ocurrió lo impensable. Cifaldi se resbaló, con la mala suerte de que se empaló uno de sus bastones de ayuda en el costado. Por suerte, era enfermero de profesión, así que no entró en pánico, intentó arreglar la herida. Se percató de que no había sangre, podía respirar profundo y la herida estaba limpia. Así que, para evitar pagar el rescate en helicóptero, lo cual le habría costado una fortuna hasta tal punto de poder arruinarse, Cifaldi decidió emprender el camino de vuelta hasta un hospital. O lo que es lo mismo, 16 kilómetros de bajada por la montaña con semejante herida. Baja 16 kilómetros a través de una montaña con un bastón clavado en sus costillas “Estaba bastante seguro de que no estaba en mi pecho ni en el pulmón. Así que les dije a mis amigos: ‘Creo que podemos salir de aquí”, cuenta Cifaldi para The New York Times. Cada cierto tiempo, los tres amigos realizaban paradas para descansar y refrescar las piernas. Cuando el escalador llegó al hospital más cercano, el bastón llevaba ya siete horas atravesando su cuerpo. Los médicos tuvieron que anestesiarlo para sacarle el bastón al completo. Al retirarlo, iban drenando la zona. Todo esto después de esperar otras dos horas, ya que había un caso de traumatismo algo más grave que atender en el hospital. Cuando despertó, cuenta Cifaldi que fue “la primera vez” que sintió dolor desde que se empaló con su bastón en lo alto de la montaña. “No soy un excursionista aficionado. Estoy en forma y soy activo. Estaba entrenando para correr un maratón cuando pasó todo esto. Y simplemente fue un accidente extraño”, justifica. Hay que destacar que una vez en la parte de abajo de la montaña, fue trasladado en coche al hospital en el que trabajaba para ahorrarse el coste de la ambulancia. Esta noticia ha servido para lanzar una crítica a la gestión de la sanidad estadounidense. Muchos usuarios recuerdan que lo que está en juego es la vida y eso no debería depender del bolsillo de cada uno.