La Policía francesa ha encontrado los huesos de cuatro bebés y el cadáver de un recién nacido en la vivienda de una pareja de treintañeros. Los restos estaban en cajas de cartón en su apartamento en el centro histórico de la localidad de Orange, al sureste de Francia. Según informa 'Le Parisien', el domingo la mujer dio a luz en casa a un bebé sano. Su marido, que desconocía el embarazo, la trasladó al hospital tras el parto. Los medios franceses explican que el hombre, de 32 años, quedó «consternado» al descubrir de forma tan tardía la gestación y decidió registrar la vivienda. También ha alegado que la pareja había discutido por unas cajas que ella escondía. Fue el marido quien, en una de las cajas, encontró el cuerpo en descomposición de un recién nacido, que llevó al centro sanitario. Desde allí se alertó a las autoridades, que abrieron una investigación.