La Policía francesa ha encontrado a última hora de este lunes los restos óseos de cinco bebés fallecidos que estaban escondidos en cajas de cartón en la vivienda de una pareja del sureste de Francia. La mujer de 32 años y principal sospechosa de homicidio dio a luz a su tercer hijo sano este domingo en su domicilio de la localidad de Orange y posteriormente fue trasladada al hospital. El hombre con el que convivía decidió no acompañar a su pareja y se dispuso a registrar unas cajas en su casa después de una discusión sobre su contenido.