La interna entre los principales referentes de La Libertad Avanza estalló este jueves con un durísimo cruce entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, que incluyó acusaciones de "vender el país", cuestionamientos por la ley de tierras, insultos personales y un explosivo intercambio de mensajes privados. Horas más tarde, el presidente Javier Milei intervino en la polémica y, sin mencionar directamente a su compañera de fórmula, la acusó de ser "miserable", "destructiva" y de "repetir la chicanería K", profundizando la fractura dentro del oficialismo.
La pelea comenzó luego de la clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial. Según trascendió, Villarruel le envió un mensaje de WhatsApp a Bullrich para pedir que se suspendiera la sesión del Senado prevista para este jueves, en la que el oficialismo busca aprobar el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, una iniciativa que elimina restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros y que genera resistencia en sectores de la oposición e incluso dentro del propio oficialismo.
Desde el entorno de Bullrich sostuvieron que la vicepresidenta actuó con mala intención porque sabía que, si la sesión no se realizaba esta semana, el debate se postergaría hasta agosto debido al inicio del receso invernal. "Siempre es para joder", aseguraron fuentes cercanas a la ministra.
En el primer mensaje, Villarruel justificó su pedido señalando: "¿Cómo vamos a tener sesión después de haber casi ganado el Mundial? Para vender el país. Nadie querría festejar en el Senado. Cada senador quiere festejar en su provincia con su familia. No votando una ley que es indignante por el capítulo de tierras".
Bullrich respondió rápidamente: "Para vos. Para nosotros cambiar el país es el desafío". Sin embargo, la vicepresidenta redobló las críticas y lanzó: "¿Y lo cambiás vendiendo tierras? Cómo se nota que la integridad territorial no les importa nada. Por eso tu sobrina sale con que las Malvinas no son argentinas", en referencia a la diputada Sabrina Ajmechet, a quien llamó irónicamente "sobrina" de la ministra.
La discusión continuó subiendo de tono. Bullrich respondió que "no se venden tierras, se desarrolla el país", mientras que Villarruel retrucó con un duro diagnóstico económico: "No se desarrolla nada, están cerrando pymes todos los días y ustedes están en Narnia. La gente no tiene para comer. Están endeudados. Vayan a los pueblos en vez de digitar todo desde un despacho".
Bullrich volvió a la carga al afirmar que "los argentinos quieren progresar, no ser más subdesarrollados, populistas y pobres", pero la vicepresidenta insistió: "Ustedes nos quieren rifar. No seas hipócrita. Vos ya tomaste partido y yo tomo partido por Argentina". Fue entonces cuando la ministra lanzó una de las frases más fuertes de la conversación: "¡Si no te gusta, renunciá! Es lo que deberías hacer si escribís lo que escribís".
Lejos de terminar allí, el intercambio derivó en descalificaciones personales. Villarruel respondió: "A mí también me votaron. Y no te votaron a vos. Así que agua y ajo. Y lo que escribo es la realidad de la ley que vos estás empujando por obsecuente". Bullrich retrucó recordando su respaldo electoral: "A mí me votaron 6.600.000 y después el 51% de la Ciudad".
La tensión siguió escalando cuando la vicepresidenta escribió: "Bueno, buena suerte, llegaste tarde y te querés venir a hacer la viva. Andá a chuparle las medias a Karina", en referencia a Karina Milei. Bullrich respondió con ironía: "Chau. Comienzo y fin de una corta vida política".
La última réplica de Villarruel fue una de las más duras de todo el intercambio: "Problema mío. Ser un parásito y casta como vos no es mi ejemplo de vida. Chau". Bullrich cerró la conversación comparándose con Lionel Messi: "Perdón, estaba festejando. Pero los buenos como Messi somos capaces de jugar muchos mundiales. Y para ti, récord: nunca pensé que eras tan mal educada".
Pocas horas después, el presidente Javier Milei salió públicamente a respaldar a Bullrich y cuestionó sin nombrarla a la vicepresidenta durante una entrevista en El Observador.
"Ya conocemos a los personajes de la escena política y ya sabemos de la miserabilidad y lo destructivos que pueden ser. El mensaje K es siempre el mismo. Hay gente que en un momento se disfrazó de otra cosa y ahora baja mensajes K", sostuvo.
Luego profundizó las críticas: "Hay gente que decide repetir como loro la chicanería K, de política barata. Esto es mucho más simple: se va a resolver en las urnas".
El Presidente también calificó de imprudente la actitud de Villarruel como titular del Senado y concluyó con otra fuerte descalificación: "Afortunadamente esas frases impertinentes e impropias que podrían estar generando ruidos corresponden a personas intrascendentes a las que nadie les da importancia, tengan o no cargos importantes".
La disputa también se trasladó al debate por Malvinas. Antes del partido entre Argentina e Inglaterra, Villarruel publicó un mensaje en redes sociales en el que afirmó: "No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores". Tras la victoria argentina, celebró compartiendo la imagen de la bandera con la inscripción "Las Malvinas son argentinas" que exhibieron algunos jugadores de la Selección.
Consultado sobre esa bandera, Milei evitó polemizar con los futbolistas. "Es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido que ellos se quieran expresar y lo hagan", afirmó. No obstante, remarcó que "es un partido de fútbol" y reiteró que "las Malvinas son argentinas y las vamos a recuperar en el plano diplomático". Además, destacó las gestiones internacionales realizadas por el Gobierno y aseguró que los recientes acercamientos diplomáticos permitieron que la ONU volviera a instar al Reino Unido a negociar con la Argentina sobre la soberanía de las islas.







